
¸.♥´¸.´¨)Embrujada ¸.•*¨) ♥
(¸.♥´(¸. .♥´¸¸♥´¯`•
No, yo no diré nunca qué noche de verano
me estremeció la fiebre de tu mano en mi mano.
No diré que esa noche que sólo a ti te digo
se me encendió en la sangre lo que soñé contigo.
No, no diré esas cosas, y, todavía menos,
la delicia culpable de contemplar tus senos.
Y no diré tampoco lo que vi en tu mirada,
que era como la llave de una puerta cerrada.
Nada más. No era el tiempo de la espiga
y la flor,
y ni siquiera entonces llegó tarde el amor.
Jose Angel Buesa.

No diré que esa noche que sólo a ti te digo
se me encendió en la sangre lo que soñé contigo.
No, no diré esas cosas, y, todavía menos,
la delicia culpable de contemplar tus senos.
Y no diré tampoco lo que vi en tu mirada,
que era como la llave de una puerta cerrada.
Nada más. No era el tiempo de la espiga
y la flor,
y ni siquiera entonces llegó tarde el amor.
Jose Angel Buesa.

2 comentarios:
Espléndida entrada , Embrujada.. felicidades por ello.
Un abrazo
Me ha encantado :)
Es que dan ganas de no salir de ese baño de amor!!
Siempre te leo, María, aunque no siempre venga y me gusta muchisimo todo lo que expresas.
Un besazo.
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