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Y yo me siento Viva!

Y yo no quiero morir Lentamente


Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.

PaBlo Neruda.

Enemigos del Amor. La decepciòn y la Indiferencia.


El amor tiene dos enemigos: la indiferencia y la decepción.
Existen, dos maneras de matar el amor  La muerte lenta del amor ocurre con la indiferencia, que es el principal enemigo del amor. El desinterés por el otro desvincula ,la mirada ausente, en la caricia que no llega. Casi siempre, la indiferencia de la otra persona duele más que un insulto o un golpe.


la muerte súbita del amor acontece a manos de la decepción: la mezcla de asombro negativo y desilusión. Algunos desengaños son esenciales y destruyen toda forma de admiración, que es una de las puertas de entrada al amor. Es imposible amar a quien no se admira, .

Cuando tiene lugar la decepción esencial, se produce un crack profundo e indescriptible: algo se rompe y, muy a nuestro pesar, no tiene arreglo. Y cuando intentamos pegar los pedazos, el resultado es poco menos que lamentable. Aquello que era una porcelana impecable y bella, ahora queda reducido a una pieza maltrecha, como una colcha hecha de retazos. La desilusión es un soplo destructivo, una oscura onda de expansión devastadora. Muy pocas veces podemos anticiparla; sólo sabemos de su existencia cuando acontece, en el momento preciso en que nos deja el amor.

Lo curioso es que a pesar de la abrumadora evidencia en contra, algunos optimistas a ultranza colocan el amor difunto en cuidados intensivos y encienden velas esperando el milagro de una resurrección que nunca llega.